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La gastronomía guardesa goza de reconocida fama gracias a la excepcional calidad de sus productos y, en especial, de su más preciado marisco, la langosta. Este crustáceo, que ha dado prestigio a A Guarda, está siendo exportado a otros muchos puntos del territorio español, de ahí que a esta villa se la conozca cono la Capital de la Langosta.
Es precisamente el último fin de semana del mes de junio cuando se celebra la Festa da Langosta que, junto a la del Roscon de Yema, tiene lugar en la zona portuaria. |
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También está la fiesta gastronómica del Pez Espada, que se celebra entre la última semana de julio y la primera de agosto, en la que se puede degustar este pescado en sus diferentes variedades de preparación.
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Gracias a la pujante industria pesquera, aquí se puede encontrar muy fresco una amplia variedad de pescado: merluza, mero, lubina, lenguado, rodaballo, pez espada, etc. Pero también en toda la comarca son preciadas las especies fluviales de la época, como son el sábalo, la angula, la lamprea, la trucha, la solla o el codiciado salmón.
En A Guarda tambien se puede degustar todo tipo de carnes y mariscos: percebes, nécoras, centollo, buey, bogavante, etc.
Existe la posibilidad de comprar pescado fresco en la lonja situada en el mismo puerto pesquero, abierta todos los días laborales e incluso en la plaza, en la que se venden los productos de mar frescos junto con los productos agrícolas de las parroquias vecinas. |
| Para beber, el vino tinto del país o el renombrado vino blanco del valle de O rosal, en sus variedades del rosal o albariño, traído durante el medievo por los monjes cistercienses del monasterio de Oia. |
| Y no nos podemos olvidar del postre, como los mirabeles, fruta de la rica huerta rosaleira que se suelen tomar preparados en almibar |
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o el tradicional roscón de yema, preparado por los confiteros del pueblo. |
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